14 Noviembre 2009 by encaprichadadelavida
Me he vuelto a equivocar, el tiempo no te ha mejorado, ya no eres como el vino que me gustaba beber, no has enriquecido e incluso tienes el mismo valor.
Sigues siendo el mismo rockero que conocí en la adolescencia, sigues teniendo el mismo espíritu, fumas de la misma manera y sigues vistiendo los mismos pitillos.
Creía que cambiarias que te quedarías calvo, con una tripa redonda, te casarías con la primera que pasará y que nunca aprenderías a querer.
Porque por aquel entonces, te daba miedo querer.
Sigues siendo el mismo tipo que se movía con bicicleta, bebía mistela y vivía las horas dando vueltas y vueltas a la vida.
Me he vuelto a equivocar, siempre desee que cambiaras, pero ahora sé, que si hubieses cambiado no serías el mismo, no sentiría nada ya por ti, en cambio así, queda esa esperanza de poder ver a lo lejos, siempre a lo lejos, que eres el mismo rockero de siempre.
“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar”.