8 Diciembre 2009 by encaprichadadelavida
Algunas veces cuando escribo noto, como si me desnudara al mundo, sin tenerle la menor vergüenza posible. Como si me despojara de todas mis ropas, accesorios, y me quedara limpia, desnuda ante toda la humanidad.
Cuando tecleo sin pensar, sin prestarle el mínimo interés a lo correcto, sin escuchar la parte sensata, siento que me quedo completamente escueta, sin adornos. Observada, mirada, sin discreción alguna, sin pensar en el que dirán.
Es la misma sensación, si en todos estos papeles escritos, me reflejo tal cual, sin accesorio alguno, sin maquillaje, sin meras distracciones, es como ir quitándose la ropa despacio y meticulosamente. Todos estos papeles, que dicen tan solo lo que me viene a la cabeza en este mismo instante. Si critico al ser mas amado, y añoro tantos tiempos y me despego de las falsedades y me rindo, sinceramente al realidad mas cierta. Me noto desnuda y sin simples artilugios.
Y no me importa, no siento reparo, ni vergüenza. Sí, soy una desvergonzada por chillar a través de todos los papeles, lo más profundo que pueda quedar en mí, sin prestarle atención al cuidado. Me da igual mostrarme, sinceramente, me da igual.
Mientras me desnudo escribiendo todas estas palabras, me libero de la rutina, de todas sus mentiras y falsedades, de todo su aburrimiento, y me dejo influenciar por los sueños, la fantasía y la imaginación.
Tan solo escribiendo. Cerrando los ojos. Y dejándome llevar.
TERESA